EFT sin promesas mágicas
- eftoficial
- hace 7 minutos
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Cuando la profundidad importa más que la velocidad
En los últimos años, EFT se ha vuelto cada vez más popular. Y eso tiene algo muy bueno: más personas se acercan a una herramienta que, bien aplicada, puede generar cambios profundos y duraderos.
El problema aparece cuando EFT se presenta como una técnica “rápida”, casi automática, capaz de resolver cualquier problema emocional en minutos, sin contexto, sin proceso y sin criterio.
Ahí no estamos hablando de EFT. Estamos hablando de una caricatura del método.
El problema no es EFT. Es cómo se lo usa.
EFT no falla por falta de potencia. Falla cuando se lo simplifica en exceso.
Uno de los errores más frecuentes —y más costosos— es trabajar en global: frases amplias, problemas mal definidos y ausencia de evaluación real de resultados.
Ejemplos típicos:
“Aunque tengo ansiedad…”
“Aunque tengo este problema…”
“Aunque me siento mal conmigo…”
Eso no es específico, y EFT funciona mal cuando no es específico.
El corazón del método: precisión, no rapidez
EFT fue desarrollado con una lógica muy clara, que muchas versiones actuales pasan por alto:
Dividir el problema en aspectos
Trabajar sobre eventos específicos
Formular frases que reflejen con precisión la experiencia real
Comprobar los resultados, no asumirlos
Cuando estos principios se respetan, EFT deja de ser “rápido” y pasa a ser efectivo.
A veces el alivio llega en minutos. Otras veces, no. Y eso no es un defecto: es señal de que estamos trabajando con respeto por el sistema nervioso y la historia de la persona.
Promesas mágicas vs. trabajo serio
Las promesas mágicas seducen porque alivian la incertidumbre:
“Esto se resuelve fácil.”
“No hace falta entrar en lo profundo.”
“Funciona igual para todos.”
Pero en la práctica clínica —y en el trabajo personal honesto— sabemos que:
Cada persona es distinta
Cada problema tiene capas
Cada proceso tiene su ritmo
EFT bien aplicado no evita la complejidad: la ordena.
¿Se puede enseñar EFT sin caer en la simplificación?
Sí, pero requiere formación progresiva, criterio clínico y práctica supervisada.
Por eso, en el Centro de EFT Oficial trabajamos con un enfoque claro:
Sin promesas exageradas
Sin atajos engañosos
Sin perder la esencia del método
Primero, comprender los fundamentos. Luego, aprender a aplicarlos con precisión. Y recién después, desarrollar fluidez y estilo propio.
Un espacio para aprender EFT sin magia… y con profundidad
Si este enfoque resuena contigo, hay dos instancias pensadas justamente para eso:
Masterclass gratuita: EFT sin promesas mágicasUn espacio para entender qué hace que EFT funcione (y qué lo debilita).
Curso Introductorio – EFT Estándar de Oro: La base sólida del método, tal como fue concebido, enseñado con rigor y humanidad.
EFT no necesita adornos. Necesita ser bien enseñado.





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